@RobAlonso El PLAN HATUEY

El PLAN HATUEY

El indio Hatuey fue para Cuba lo que los caciques Tamanaco o Guaicaipuro fueron para Venezuela. Llegado los españoles, se les enfrentó… pero no era cubano: era dominicano, que para entonces era lo mismo, porque “los indios” caribeños no tenían fronteras.

Hatuey, para los cubanos, es sinónimo de firmeza, de soberanía: ¡de dignidad! Cuando por fin lo capturaron y lo llevaron a la hoguera, Fray Bartolomé de las Casas lo quiso bautizar antes de morir. Hatuey le preguntó a Bartolomé para qué él necesitaba ser bautizado. El fraile le respondió que para subir al cielo, una vez achicharrado por el fuego español. Entonces Hatuey le hizo una pregunta crucial: “¿en el cielo hay españoles?” A la respuesta afirmativa de Bartolomé, Hatuey decidió morir infiel.

Muchos, muchísimos, nos hemos preguntado cuál ha sido “la magia” de Fidel Castro para mantenerse en el poder, a 90 millas de Estados Unidos, desde que llegó al poder en enero de 1959. Claro… al aliarse al bloque soviético, la respuesta era obvia… pero “cayó” la Unión Soviética y los “americanos” no lo tocaban ni con el pétalo de una rosa. En diciembre de 1989, Estados Unidos invadió Panamá para deshacerse del General Manuel Noriega, alegando la relación de éste con el narcotráfico… sin embargo, no hicieron lo mismo con Cuba, desde donde los Castro saturaban de droga a Estados Unidos. ¿Por qué?

Dos años antes, en 1987, el General Rafael del Pino – el piloto héroe de la Invasión de Bahía de Cochinos – quien había acompañado a Fidel Castro desde la Sierra Maestra, rompió con “la revolución” y desertó a Estados Unidos, donde dio una información “bomba”. Muchos alegan que el General del Pino fue enviado por el propio Castro, fingiendo deserción, para alertar a los “americanos” ante una posible invasión a Cuba, al estilo de República Dominicana (1965), Grenada (1983) y Panamá (1989). La verdad jamás se llegará a saber. Lo cierto es que del Pino entregó unos informes que les pararon los pelos a todos los analistas de la CIA, del Pentágono y de la Casa Blanca.

Años más tarde, tras una profunda investigación periodística, el novelista español – Pablo Gato – publicó un libro titulado “El Plan Hatuey”, a través del cual se pudiera explicar la razón por la cual a los Castro no los han tocado ni con el pétalo de una delicada rosa. El libro está basado en las informaciones que el General Rafael del Pino le entregó a la inteligencia estadounidense en 1987.

La planta nuclear de “Turkey Point” está ubicada al este del pueblo de Homestead, a unas 40 millas al sur de Miami. Bastaría artillar una avioneta monomotor con un misil aire-tierra de mediano alcance, para amenazar las vidas de cientos de miles de habitantes de La Florida. Una pequeña avioneta, volando a baja altura, podría disparar este misil a 45 millas de las costas cubanas y hacerle un daño mortal a “Turkey Point”, sin que la defensa estadounidense pudiera evitarlo. De hecho: el piloto de esa avioneta pudiera anunciarle a Homeland Security que en minutos saldría a cumplir la misión y la defensa estadounidense no podría hacer absolutamente nada al respecto.

En una oportunidad en la que me reuní, socialmente, con el general estadounidense de cuatro estrellas, Colin Power, quien fuera Presidente del Estado Mayor Conjunto durante la Guerra del Golfo y Secretario de Estado durante la administración de George W. Bush, le pregunté por la veracidad del llamado “Plan Hatuey”, descrito por el escritor Pablo Gato en su novela, y éste me respondió, escuetamente, lo siguiente: “… hay cosas sobre las cuales uno no debería de estar hablando…”

Fidel Castro no hubiera permitido terminar su “gloriosa” carrera como el General Manuel Noriega de Panamá. Ante una invasión “americana”, nada de extraño hubiera tenido ordenarle a un piloto “fundamentalista castrista”, que atacara “Turkey Point”. De hecho, según informes posteriores, Castro tenía varios pilotos “fundamentalistas castristas”, por si a uno de ellos se le “aguaba el guarapo y arrugaba”. Para ponerle la tapa al pomo, cualquier represalia nuclear en contra de Cuba, hubiera repercutido, por su cercanía, en territorio estadounidense… aunque los Castro y su régimen hubieran desaparecido del mapa.

Si es cierto que la “revolución” cubana subsiste, como bien aseguró Castro desde la Asamblea Nacional Bolivariana de Venezuela en el año 2000, gracias a la “revolución” bolivariana… “los americanos” podrían jurungarle la cadena: ¡pero jamás meterse con el mono!

Miami 28 de septiembre de 2018
Robert Alonso

Va a romper algunos corazoncitos @RobAlonso ¿INVASIÓN?

¿INVASIÓN?

En el mes de octubre de 1962, cuando contaba 12 años de edad (acabo de cumplir 68), me encontraba con mi familia exiliado en Caracas, Venezuela. Habíamos dejado Cuba, temporalmente, en agosto del año anterior. Todos los días escuchaba a mis padres hablar del pronto retorno… de cómo “los americanos” no iban a permitir un enclave comunista-soviético a 90 millas de sus costas y en plena “Guerra Fría”.

Entonces, un buen día, escucho un alboroto en casa. Mi padre comenzó a gritar: “¡Conchita… nos vamos para Cuba!” Mi madre comenzó a llorar de la emoción. El teléfono de nuestro apartamento de la urbanización San Bernardino, no paraba de sonar. El alboroto era IMPRESIONANTE. Esa misma noche nos fuimos para el apartamento de “Chucho” Vital, un paisano cienfueguero que vivía a pocas cuadras de nosotros. Ahí nos reunimos todos… a esperar la invasión “americana”, que era inminente… que debía de producirse ESA MISMA NOCHE.

Llegó la madrugada: ¡y nada! Regresamos a casa un tanto decepcionados de los “americanos”. No hubo invasión. No la habría ese día siguiente… ni el siguiente: ¡ni nunca!

El día anterior, el presidente John F. Kennedy se había dirigido a los estadounidenses, en cadena nacional de radio y televisión (algo insólito), para anunciarles de la existencia de misiles con cabezas nucleares que los soviéticos habían instalado en Cuba, capaces de hacer desaparecer de la faz de la tierra a TODAS las grandes ciudades de Estados Unidos, a excepción de Seattle, por estar ésta fuera de alcance. Era evidente que habría guerra. Jamás el planeta había estado amenazado de tal forma.

En Estados Unidos cundió el pánico. Las iglesias católicas, abarrotadas de tantos fieles que querían confesarse, tuvieron que confesar a la gente en las calles, como lo evidenció la revista Life en una de sus portadas, donde se veía a un sacerdote en la Madison Ave de Nueva York, confesando a los feligreses que esperaban en una interminable cola de varias cuadras.

En las escuelas estadounidenses se instruían a los estudiantes de cómo proceder ante un INMINTENTE ataque nuclear. El mundo entero se paralizó.

Llegó el segundo día de la crisis… ¡y nada! Pasaron los días: ¡y nada! El 16 de junio de 2003, a poco menos de 41 años de aquella “crisis”, publiqué en las redes uno de mis artículos favoritos que se convirtió en un “clásico”, titulado: “¡Ahora Sí!”. En él reflejo las esperanzas y las decepciones de aquellos días.

http://coraminasi.blogspot.com/

Hoy, a mis 68 años y 35 días de nacido, estoy viviendo un “deja vu”, a raíz del discurso de mi amigo Trump.

Quiera Dios, La Virgen y todos los santos que “los americanos” invadan a Venezuela de una buena vez. Es más: ¡que la anexen al territorio estadounidense! Lo mejor que le pudo haber pasado a Puerto Rico fue convertirse en el hijo bobo de Estados Unidos estudiando en Boston. Si los “americanos” le hubieran dado la independencia a Puerto Rico, tras la guerra con España en 1898, los puertorriqueños estuvieran, hace rato, “pidiendo agua por seña”… como hubiera asegurado la adorable Abuela Carmelina, QEPD.

Una de mis películas favoritas, “El Ratón que Rugió” (“The Mouse that Roared”, 1959), con Peter Seller, trata de un diminuto país imaginario europeo que entra en una atroz crisis económica, cuyos “ancianos” deciden declararle la guerra a EE.UU., con la certeza que la perderían y serían absorbidos por El Imperio Mesmo. El botín de guerra de EE.UU. ante la victoria frente a España, fueron Cuba, Guam, Filipinas y Puerto Rico. Todos esos países, a excepción de la Isla del Ensueño y del Amor, lograron su independencia… y el trauma fue palpable. Puerto Rico, sin embargo, tiene privilegios y pocos deberes siendo un “estado libre asociado” a Estados Unidos de América. Así que yo no estoy en contra de una invasión “americana” a Venezuela… ¡y que se queden con ella de una buena vez!

El problema está en la IMPOSIBILIDAD de esa “invasión”.

En primer lugar, morirían unos cuantos ciudadanos estadounidenses… no muchos. En segundo lugar: costaría unos cuantos “reales”… no tanto. Sin embargo, hay un “pequeñito” problema: Venezuela ya no es de los venezolanos. Hace mucho tiempo que fue repartida entre los rusos, los chinos… los iraníes, los cubanos: ¡y los propios “americanos”!

Los chinos están explotando la franja petrolífera del Orinoco… entre otras cosas. Los rusos: las minas del sureste del país. Los iraníes extraen todo el uranio que encuentran y los cubanos (castristas)… bueeeee: ¡los cubanos castristas raspan la olla!

Pero está el Clan Bush haciendo su agosto en Venezuela desde el año 2003, explotando gran parte de la Plataforma Deltana, que son los yacimientos de gas natural más importante del planeta Tierra. Hasta no hace mucho, la acreencia de la Harriburton (empresa bandera del Clan Bush) con PDVSA era de un par de millardos de dólares (dos “billones” de dólares estadounidenses).

¿Quién se quedaría con Venezuela tras una “invasión”? He ahí “the question” (la pregunta). Si Trump invade, EE.UU. sería la dueña de ese país: ¿y cómo quedan los rusos, los chinos, los iraníes y los cubanos castristas? Ja…! Esa “merienda de negros” la quisiera ver yo, sentado en mi “lay-z-boy” desde Miami. Ojo: todo eso sin contar con el “´PLAN HATUEY”, del cual les hablaré mañana… ¡y que les parará los pelos!

Al final, los soviéticos y los “americanos” se entendieron y todo volvió a la “normalidad” en el mundo, tras la llamada “Crisis de Octubre” (o “Crisis de los Misiles”), de 1962. El ÚNICO que salió en góndola fue Fidel Castro, porque a raíz de las negociaciones, EE.UU. se comprometió – en el llamado “Pacto KK”, de Kruschev-Kennedy – a no tocar a Cuba ni con el pétalo de una rosa.

Treinta y siete años más tarde, los Castro “se pusieron” en Venezuela, luego de dejar a Angola como El Gallo de Morón: ¡sin plumas y cacareando!

En cuanto a mis padres… bueno, ambos murieron fuera de Cuba.

Miami 27 de septiembre de 2018
Robert Alonso

@RobAlonso LAS DOS CARAS DE LA MARICORI

LAS DOS CARAS DE LA MARICORI

En el verano del año 2009, María Corina Machado (“MariCori”), dio una conferencia en Miami sobre la llamada “vía electoral”. Dijo muchas verdades frente a un auditorio repleto, entre quienes nos encontrábamos el “eterno alcalde” de Miami – Maurice Ferré – y quien les escribe hoy.

MariCori no estuvo dispuesta a comenzar su conferencia hasta que yo no apagara mi cámara. No sé por qué razón me pidió, públicamente, que la apagara… sin tomar en cuenta que muchos otros la estaban grabando.

Luego de ponerme en la grabación, partí la conferencia en pedacitos y la publiqué, completica, en YouTube. Si Uds. hubieran escuchado todo lo que MariCori denunció aquella tarde, no hubieran votado en Venezuela ni para elegir a la reina de carnaval de Caucagüita… si el conteo de los votos lo hubiera realizado el CNE. Más abajo les relación las direcciones de todos los clips de aquella conferencia: ¡para que se la gocen completica!

Siempre he sostenido, sin embargo, que en los procesos electorales venezolanos, INCLUSO ANTES DE LA LLEGADA DE CHÁVEZ A MIRAFLORES, no ha habido fraudes: ¡lo que ha habido han sido acuerdos! Las partes se ponen de acuerdo en cuanto a los resultados, MUCHO ANTES del momento de la “elección”. Todo está previamente acordado.

En su conferencia de Miami, la MariCori aseguró, como lo pueden corroborar en el video que les publico hoy, que participar en los procesos electorales en la Venezuela castro-estalinista, era y es LEGITIMAR a la tiranía frente a la comunidad internacional. Eso estuvo muy bien. Claro que es cierto. Si participamos en un evento y aceptamos la autoridad del “réferi”, lo estamos legitimando, convalidando. Los venezolanos votaban y votaban y volvían a votar teniendo al CNE de “réferi”… legitimando tanto al CNE como a la farsa electoral y, por supuesto: ¡legitimando los resultados!

Pero ahí no termina la guarandinga. Después de cada “elección”, LEGITIMADA, acusaban al CNE y a la pobre Tibisay de haber hecho “jujú” (trampa o “chanchullo”)… pero más adelante, en una próxima “elección”, volvían a legitimar el proceso, participando en él. Así transcurrieron casi dos décadas. MariCori, por cierto, fue promotora de casi todas esas farsas electorales, hasta que comenzó a darse cuenta – ya al final – de que los venezolanos “como-que-estaban” despertando, poco a poco, y mandando al carajo a quienes seguían con el cuento-chino electoral. MariCori puede ser cualquier cosa: ¡menos pendeja!

Meses más tarde de aquella fabulosa y didáctica conferencia, la MariCori – tan bella ella – nos sorprendió presentándose como candidata a diputada a la fulana Asamblea Nacional Bolivariana de Venezuela, una especie de “Departamento de Asuntos sin Importancia”, del “poder” legislativo. Una institución que si la hubiéramos cambiado por excremento de perro: ¡hubiéramos perdido el envase!

Ahí la MariCori me recordó a la Abuela Carmelina, QEPD, cuando nos decía: “…hagan lo que yo digo, ¡no lo que yo hago…!” ¡Ja! Tremendo “punto filipino” resultó ser la MariCori. Quien no la conozca: ¡que la compre!

La tiranía castro-estalinista que impera en Venezuela le aceptó el curul a la MariCori y salió con la nariz reventada. Tal vez una colega diputada “comecandela”, que no sabía cómo era el bululú… se ensañó con la pobre muchacha en una trifulca parlamentaria que terminó como La Fiesta del Guatao. Aprovechando la rotura nasal, la MariCori – ni corta ni perezosa – le sacó muchísimo provecho… y meses más tarde se lanzó como pre-candidata en las “primarias” para escoger quién se iba a “medir” contra un Chávez que estaba ya muerto… y no lo sabía.

Un vez más, la MariCori se aprestó a LEGITIMAR, con su participación, la farsa electoral presidencial de 2012. Por cierto… hizo papel de ANORMALA, porque sabía – perfectamente bien – que el “candidato” ya escogido por los Castro desde Guanabacoa, seria Chavpriles Ratonski. En la primera página del semanario que yo dirigía en Miami, “Venezuela Sin Mordaza”, lo había denunciado ya en el año 2007, es decir: ¡cinco años antes! MariCori leía ese semanario de arriba abajo y debió haber sabido que “El Polaco” sería el hombre que se le “enfrentaría” al nieto de Maisanta: con o sin “primarias”. En todo caso no fue pal’baile y se quedó con los crespos hechos, luego de haber LEGITIMADO el “proceso” con su participación.

http://archivosemanal.com/cia

Pero eso NO ES TODO. Las fulanas “primarias” en la que participó la MariCori junto a otros cuatro ANORMALOS MÁS, fueron “administradas” por el CNE. ¿Qué tal? Zamuro cuidando carne…! En esas “primarias”, por cierto, el marxista-trotskista de Alberto Franceschi fungió – NO SE LO PIERDAN – como jefe de campaña del momificado Diego Arria… otro que también está muerto y no se ha dado cuenta.

Si Uds. ven los clips de la conferencia del año 2009 de la MariCori en Miami, no podrán entender cómo diablos esta muchacha pudo haber participado en unas “primarias” para escoger al candidato de la “oposición”, cuando ese proceso fue “administrado” por el propio CNE a quien ella tanto denunció. ¡Que confusión!

Es de extrañar y de destacar, que JAMÁS DE LOS JAMASES hemos escuchado a la MariCori denunciar las actas traidoras firmadas entre “la oposición” y la tiranía castro-estalinista… raro ¿no creen? ¿Por qué? ¿Por qué le ha costado a la MariCori tanto trabajo denunciar esas actas traidoras?

http://www.archivosemanal.com/miedo

Ah, bueno… si le preguntásemos y la dejásemos hablar, seguro que nos convence, porque eso sí hay que reconocerle a la MariCori: ¡tiene un pico de plata impresionante! ¡Le vende un aire acondicionado a un esquimal para enfriarle su iglú! Los ANORMALOS, ANORMALAS, IMBÉCILOS e IMBÉCILAS son aquellos (y aquellas) que le creen.

Son demasiados los engaños. Son demasiadas las familias destruidas… demasiadas esperanzas basadas en falsedades. Demasiados sueños rotos esperando la libertad de un país que no podía ser liberado jamás a punta de elecciones y marchas inocuas para un régimen infrahumano, amoral y genocida.

Estoy consciente de que la inmensa mayoría de los pobres, ingenuos, infelices y NOBLES venezolanos no tiene la más mínima idea del INMENSO daño que le han hecho a Venezuela estos “adormecedores de oficio” con los cuentos de las elecciones y marchitas. El daño ha sido inconmensurable, imposible de determinar. El mensaje que se percibía acá, en eso que mientan “comunidad internacional”, era que los venezolanos tenían al toro por los cachos… que sus líderes sabían lo que estaban haciendo y que sin necesidad de muchas maromas, marchando y votando, iban a liberar a Venezuela del castro-estalinismo internacional. Ya Uds. tienen el resultado. Venezuela se perdió para siempre… gracias, en buena parte: ¡a estos HDLGP…!

Miami 26 de septiembre de 2018
Robert Alonso

La Conferencia de María Corina Machado





























@RobAlonso CUANDO LOS LOCOS MANDAMOS

CUANDO LOS LOCOS MANDAMOS

Para nadie es un secreto que yo, Robert Alonso, estoy más loco que una cabra loca. He dado evidencias de mi locura desde que en 1985 comencé a alertar a los venezolanos sobre cómo se perdería Venezuela de manos del castro-estalinismo internacional. Seguí dando muestras de mi extrema locura cuando les aseguraba, de una manera patológica, que la Coordinadora Democrática era un antro de comunistas que luego se mudaron para la MUD. En fin: he dado cualquier cantidad de muestras de mi incurable locura.

Ahora bien. Les tengo malísimas noticias. Mis locuras han contaminado al mundo de los cuerdos. Les diré cómo.

Hoy resulta que todos coinciden en que haber votado en lo que yo llamaba “farsas electorales” en Venezuela fue lo peor que pudieron haber hecho los pobres, infelices, ingenuos y NOBLES venezolanos. Ahora resulta que todos aceptan que la MUD es una cueva de traidores H’sDLGP. Ahora resulta que el grueso de los venezolanos acepta que Ratonski los traicionó… y que Almagro les tomó el pelo con el cuento chino de la posibilidad de una invasión militar.

Por si todo eso fuese “pecata minuta”, me acaban de enviar un artículo publicado… nada más y nada menos que en el New York Times, en el cual se asegura lo que yo he venido asegurando desde que publiqué – en el año 2000 – mi libro titulado “Regresando del Mar de La Felicidad”: que la destrucción de Cuba y de Venezuela ha sido sistemática: programada…!!! ¿Qué tal?

http://mrr.name/RegresandoDelMarDeLaFelicidad.pdf

Imagínense la esperanza del mundo, cuando un medio como el New York Time comienza a publicar las advertencias de un “loquito de carretera” como yo, que llevo casi 20 años asegurando – EXACTAMENTE – lo mismo.

He aquí el escrito publicado en el New York Times… importante periódico que acaba de descubrir el agua tibia:

<<The New York Times: ¿Por qué maduro prefiere la crisis y el caos?>>

<<En un editorial completo del profesor de Ciencias Políticas en Amherst College y autor de “Fixing Democracy: Why Constitutional Change Often Fails to Enhance Democracy in Latin America”, Javier Corrales publicado por The New York Times, el autor nos señala que “Una revolución bolchevique está en marcha cerca de nuestras costas.>>

<<Nicolás Maduro, está usando toda su autoridad para diezmar lo poco que queda de la resistencia a su socialismo extremista. Tal como hizo Vladimir Lenin en octubre de 1917, en esta etapa de la revolución, Maduro se propone librar una campaña final contra todos salvo sus aliados más radicales… Las noticias de Venezuela cuentan la extraordinaria crisis económica del país… Esta crisis no es un accidente. Se trata de un diseño revolucionario… “… El gobierno está empeorando la crisis al aumentar el precio de la gasolina, restringir todavía más la importación de alimentos y medicinas, decretar más controles de precios y subir impuestos en medio de una recesión. La ayuda humanitaria, Maduro la rechaza.>>

<<El gobierno se cruza de brazos mientras el hambre y las enfermedades se propagan… Esta indiferencia sugiere una intencionalidad. Es fácil ver la causa. Un gobierno extremista como el de Maduro prefiere la devastación económica a la recuperación porque la miseria destruye a la sociedad civil y, con ella, toda posibilidad de resistir la tiranía… La privación económica, aunada a la represión, cambia los incentivos de la participación política por el exilio político. Esto es lo que Maduro ve con buenos ojos: la asfixia de la resistencia, tal como Lenin quiso. Es la razón por la que Maduro ha permitido que la crisis continúe por tanto tiempo… Del mismo modo, Maduro está usando la miseria económica para extinguir lo poco que queda del sector privado en Venezuela y expandir el control estatal… Tal vez el elemento más idiosincrásico es el colapso del sector petrolero en manos del Estado… Dejar que la única gallina de los huevos de oro de la revolución se derrumbara es una característica que lleva el sello de Maduro… Maduro se ha inclinado por el caos y no por la recuperación, porque cuando el caos alcanza proporciones inhumanas, como ha sucedido en Venezuela desde 2015, es más probable que diezme a la oposición que al gobierno… Por tal motivo, no deberíamos contar con que el gobierno extremista de Maduro haga algo mínimamente prometedor para detener el descenso de Venezuela al infierno…”>>

<<El editorial completo del profesor de Ciencias Políticas en Amherst College, Javier Corrales publicado por The New York Times, aquí:

https://diariodecaracas.com/…/new-york-times-que-maduro-pre…>&gt;

Miami 23 de septiembre de 2018
Robert Alonso

NOTA IMPORTANTE. Los errores de redacción acháquenselos a la traducción del artículo del New York Times, no a Robert Alonso.

@RobAlonso SIGAN CREYENDO EN EL DIABLO…!!!

SIGAN CREYENDO EN EL DIABLO…!!!

Cuenta la leyenda vernácula, que hubo una vez un venezolano muy macho, cuya fortuna material cayó en desgracia. Cuando estaba a punto de quitarse la vida ante su infortunio, se le apareció El Diablo y le ofreció un millón de bolívares soberanos, a cambio de “hacerle el amor”.

El venezolano, quien era muy-muy macho… como ya dijimos, se enfureció y le recordó al Diablo lo macho que era… pero luego pensó que un millón de bolívares soberanos le resolvería su vida, permitiéndole invertirlos en “lingoticos” (virtuales) de oro.

El venezolano, muy macho él… pero venezolano al fin, le respondió al Diablo: “…acepto la oferta, pero con la condición de que solamente lo sepamos Ud. y yo.” El Diablo, que es tremendamente mentiroso y manipulador… y que, además, conoce la INFINITA capacidad de ser engañado del venezolano, le aceptó la condición al venezolano macho… y le “hizo el amor” repetidamente.

Una vez aplacados los ímpetus eróticos del Diablo, el venezolano macho se le volteó y le pidió los bolívares… a lo que El Diablo le espetó: “¿y tú tan viejo y creyendo en El Diablo?”

La Brigada Internacionalista Simón Bolívar se constituyó con un grupo de voluntarios comunistas unidos para luchar en las filas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) contra la dictadura de Anastasio Somoza en Nicaragua, en la ofensiva final de 1978-1979. Fue organizada desde Bogotá por Nahuel Moreno, reclutando combatientes en varios lugares de América Latina, principalmente en Colombia y Venezuela y dirigida dentro de Nicaragua por el coronel cubano-castrista, Tony de La Guardia… quien más tarde terminaría fusilado por Castro junto al General Arnaldo Ochoa en julio de 1989, por el supuesto delito de tráfico de droga.

Por cierto… esta “brigada” fue financiada por el propio Carlos Andrés Pérez con parte de la entonces-partida secreta. La fulana “brigada” incluía a miembros del movimiento revolucionario chileno, de los tupamaros uruguayos y de los guerrilleros urbanos argentinos. Había, por supuesto, unos cuantos uruguayos, entre ellos: nuestro amigo Luis Almagro… ¡que Dios me lo guarde!

En las computadoras incautadas a uno de los jefes guerrillero de las FARC, “Raúl Reyes”, se encontraron evidencias que vinculaban a la mencionada “brigada” con las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas… y ya entonces se mencionaba el nombre de Luis Almagro, quien dos años después de la muerte de “Reyes”, fue nombrado canciller de Uruguay bajo el mandato de otro guerrillero comunista llamado José Mujica, quien años antes había captado a Almagro para el “Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros”, que nació en ese pequeño país austral.

Luis Almagro fue GUERRILLERO COMUNISTA. Perteneció al movimiento tupamaro uruguayo… y se anotó en la “Brigada Internacionalista Simón Bolívar”. Fue, además, financiado por el Foro de Sao Paulo, creado en 1990.

Desde su posición de canciller de Uruguay, se constituyó en una especie de “ministro del exterior” del chavismo venezolano, de lo que hoy él acusa al HDLGP de Rodríguez Zapatero. La Abuela Carmelina, QEPD, diría: “…que entre HDLGP te veas…!”

En un momento dado, a Almagro le dio por hacer alusión a una “posible” intervención militar de EE.UU. a Venezuela, cuando él sabía (¡y sabe!) – perfectamente bien – que primero pasa el Dr. Herman Escarrá por el ojo de una aguja, que se dé una intervención militar estadounidense a la Venezuela bolivariana. Pudiéramos acusar a Almagro de cualquier cosa: ¡menos de comemierda!

Cacarear una posible intervención militar a Venezuela por parte de “los americanos”, es hacerle el juego al castro-estalinismo en ese país, porque adormece a los venezolanos esperando a que les caiga el maná del cielo.

Cuando veamos a todas las ranas y sapos del planeta echar pelos… podremos comenzar a esperar esa añorada “invasión”… y rogarle al Eterno, a Dios… al Todopoderoso, que no sea un “embarque gringo”, como resultó ser la Invasión a Bahía de Cochinos, en abril de 1961.

Almagro sabe, perfectamente bien, que NADIE va a invadir Venezuela, a no ser para seguirla explotando miserablemente. Ya ese país está invadido por los chinos, los iraníes, los rusos… los cubanos castristas y, por si fuera poco: ¡por empresas estadounidenses! ¿Quién carajo la va a estar “desestabilizando” con una fulana invasión?

¿Quién sabe lo que transita por la mente perversa y malévola del embajador Almagro? Habría que preguntárselo a él… y, como es más mentiroso que el propio Satanás, es capaz de meternos un cuento chino: ¡y peludo!

Mientras tanto continúan muchos ANORMALOS, ANORMALAS, IMBÉCILOS e IMBÉCILAS venezolanos (y venezolanas), creyendo en ese torombolo.

Dios los coja bien confesados.

Miami 23 de septiembre de 2018
Robert Alonso

@RobAlonso EL GÉNESIS DE LA TRAGEDIA

EL GÉNESIS DE LA TRAGEDIA

Lo que Uds. están a punto de leer constituye una gran vergüenza para el gentilicio venezolano y, tal vez, explique el génesis de la tragedia contemporánea de Venezuela, una de las tierras más favorecida por la creación, la que alguna vez fue bautizada como “Tierra de Gracia”.

Es difícil asegurar cuándo se produjo el génesis de la tragedia de Venezuela. Pudo, perfectamente, haberse generado aquel 2 de agosto de 1498, cuando Cristóbal Colón, en su tercer viaje, tocó tierra firme – por primera vez – del continente que más tarde se llamaría América, por la desembocadura del Río Orinoco… luego de haber pasado frente a la isla de lo que es hoy Trinidad-Tobago. Sin saberlo entonces, Colón había navegado por encima de la Plataforma Deltana, los yacimientos de gas natural más grandes del planeta Tierra, explotado – ILEGALMENTE – desde el año 2003 por las empresas del Clan Bush y gracias a los “buenos oficios” del Galáctico, como muy bien explico en el primer capítulo de mi libro, “Cómo se Perdió Venezuela”:

http://comoseperdiointroduccion.blogspot.com/

Terminando el primer período de Carlos Andrés Pérez, para entregarle el mando a Luis Herrera Campíns, Venezuela firmó un convenio de “reunificación familiar” con la Cuba de los Castro. El convenio se generó a instancias del propio Fidel. En él se contemplaba la aceptación en tierras “bolivarianas” de los familiares, incluyendo a los primos, de los cubanos que vivíamos en ese país sudamericano.

CAP, quien siempre fue tan fidelista como Felipe Gonzáles y Omar Torrijos… entre otros, firmó el acuerdo, pero no lo pudo “honrar” porque le tocó entregar el gobierno a su sucesor copeyano (social-cristiano), Luis Herrera… de quien se dice – falsa e injustamente – que le gustaban mucho los Torontos, unas avellanas cubiertas de chocolate producidas por Industrias Savoy.

A Venezuela llegaron MILES de cubanos quienes, como en el caso del Éxodo del Mariel de 1980, venían “surtidos”. Por cada familiar de un cubano-venezolano que llegaba a ese país, llegaban 5 agentes del G2 castro-estalinista. Los agentes cubano-castristas se ofrecían como conserjes de modernos edificios de Caracas. Los “headquarters” del G2 funcionaban en un edificio que se encontraba diagonalmente a la entonces-ubicación de la embajada cubana en la urbanización de Chuao, en la ciudad capital venezolana… cuyo conserje – Eleuterio Ramírez – era el jefe de la “delegación de espías”. Así comenzó todo. Ese fue el génesis de la tragedia moderna de Venezuela y de sus venezolanos.

Nos fue tremendamente difícil llevar a cabo la investigación, porque entonces no existían las computadoras personales… ni los GPS, ni los teléfonos inteligentes: ni la cabeza de un guanajo. Teníamos que utilizar tarjetas de debate, escritas a mano… y la cooperación que recibíamos de las instituciones gubernamentales venezolanas era, básicamente, nula. En un principio pensábamos que era desidia… luego comenzamos a manejar la teoría de la complicidad. La cúpula de la dirigencia política, tanto de Acción Democrática como de COPEI, estaba muy al tanto de estos eventos… de estas infiltraciones. Por un lado, porque nosotros distribuíamos los informes.

A través de la “Casa de la Amistad Cubano-Venezolana” y del “Departamento Américas” (dirigido por el genocida y temido Comandante Manuel Piñeiro, alias “Barbarroja”, entonces-esposo de Marta Hanecker, chileno-austríaco-cubana quien más tarde sería la ideóloga de la “revolución bolivariana” en Venezuela), se financiaron miles de viajes de jóvenes venezolanos a Cuba, para ser “programados mentalmente” (adoctrinados) en centros de instrucción para terroristas, quienes junto a jóvenes de muchas otras nacionalidades, serían distribuidos a lo largo y ancho del globo terráqueo, como hicieran con el terrorista venezolano Ilich Ramírez Sánchez (“El Chacal”), quien terminó su carrera de terror en Francia, donde hoy paga condenas perpetuas.

Muchos de los “graduados” fueron a parar al Perú, otros a la Argentina, Chile… Ecuador y Bolivia. Colombia y Estados Unidos se llenaron de estos “entrenados”. Uno de los jóvenes colombianos más connotados resultó ser el ahora-ex presidente de la “hermana república”, Juan Manuel Santos: http://www.mrr.name/Santos.htm

De Venezuela fueron muchos… muchísimos. Entre los jóvenes venezolanos que hicieron sus “cursos” en la Cuba castro-estalinista, estuvieron Adán Chávez y el propio Zocotroco: ¡Nicolás Maduro Moros! ¿Qué tal? Esos entrenamientos Venezuela se lo debe al propio Carlos Andrés Pérez, también conocido como CAP… “El Gocho” o por su remoquete más famoso: “Locoven”. ¿Cómo lo ven Uds.?

Por “presiones externas” fui nombrado por Luis Herrera, comenzando 1979, “comisionado presidencial” para investigar el flujo de cubanos que llegaba a Venezuela, gracias al “Convenio CAP-CASTRO”. Me pusieron a las órdenes del ministro de la secretaría de la presidencia, Gonzalo García Bustillos, a quien le terminé recomendando que eliminara el fulano tratado, porque nos estaban invadiendo hasta los teque-teques. No me fue fácil, por cierto, convencerlo. García Bustillos me decía que había mucha exageración de mi parte… y fueron pasando los meses hasta que un buen día se dio cuenta de que lo que cargaba el burro entre sus patas traseras no era, precisamente: ¡una trompeta!

¿Le tomó el pelo Fidel Castro al “ingenuo” de Carlos Andrés? Yo lo pongo en duda. CAP era demasiado colombiano como para que Fidel le “mamara gallo” (tomara el pelo), como coloquialmente se dice en Venezuela. CAP era parte del combo. Ah… luego hizo como se cree que hizo Almagro y se le “volteó” al comunismo… pero tal cosa siempre me confundió. Cuando el VA Iván Carratú Molina habla de sus experiencias al lado de Carlos Andrés, jamás menciona ese tratado… claro, él dice que era muy joven entonces y todavía era “marinero de agua dulce” para cuando CAP y Fidel firmaron el “Génesis de la Tragedia” a finales de 1978.

Hablando de Almagro, otro HDLGP que ahora es la nueva adoración (¿o veneración?) de los pobres, infelices, ingenuos y NOBLES venezolanos. Miren el video que acompaña a esta nota. La primera parte del video data del año 2015, cuando Luis Leonardo Almagro Lemes tenía 52 años… un hombre hecho y derecho, al menos mental e ideológicamente hablando. En esa primera parte del video vemos cuando Almagro, “El Malo” y miembro del Foro de Sao Paulo (como Pablo Medina), fungía como canciller del Uruguay, su patria natal. ¿Uds. de verdad-verdad creen que luego, a los 55 años, tres años más “maduro”, Almagro cambiaría su ideología? ¡A otro perro con ese hueso! En la segunda parte del video lo vemos echando pa’tras… metiendo “reversa”, como la bachata de Juan Luis Guerra: “La Guagua va en Reversa”.

Donde Almagro dijo “digo”, no dijo “digo”: ¡dijo “Diego”… dejando con su cantinfleo al recordado Cantinflas como un niño de teta. Si alguna vez pensamos que estuvo a favor de una intervención militar en Venezuela, “lo mal interpretamos”… como el mismo dijo: “lo sacamos de contexto”.

Fidel preparó a Juan Manuel Santos, “criándolo a tití”, para “el momento adecuado”. Dicen que Santos hasta engañó al cachaco Uribe… lo que también me cuesta creer, porque cachaco pendejo se muere al nacer.

¿Habrán preparado a Almagro para “el momento adecuado”? ¡Se pueden jugar la vida que así es! Razón tenía mi adorada y muy-recordada Abuela Carmelina, QEPD, cuando nos aseguraba que el mejor comunista NO ERA el comunista arrepentido: ¡ERA EL COMUNISTA MUERTO!

Con todo el respeto que todos Uds. saben le profeso a mi adorada y muy-recordada abuela, tendría que agregar que el mejor comunista, NO SOLAMENTE ES EL COMUNISTA MUERTO: es el comunista muerto y enterrado BOCA ABAJO: bien lejos de Tierra Santa… ¡¡¡no vaya a ser que al tercer día nos resucite…!!!

Miami 22 de septiembre de 2018
Robert Alonso

ESTRATEGIA DE MERCADEO La mala publicidad es buena publicidad SIMPLEMENTE: ¡NO APRENDEN!

SIMPLEMENTE: ¡NO APRENDEN!

Luchar contra el castro-estalinismo internacional no es tarea fácil. Pueden pasar las décadas y no aprender ni un poquito. Claro… los hay que se aprovechan de esa “lucha” (mal entendida y peor echada), para ganar puntos políticos e, incluso: ¡para ponerse en unos churupos! Pero no es fácil.

A la Abuela Carmelina, QEPD, no le gustaba el carnero porque decía que tenía sabor y olor a “berrenchín”. Lo mismo me sucede a mí, a pesar de aquello que asegura que “del mar el mero… y de la tierra: ¡el carnero!” Yo detesto el chivo y el carnero por la misma razón que lo detestaba mi recordada y adorada Abuela Carmelina, QEPD: ¡el insoportable sabor y olor a “berrenchín”!

Pero si no fuese por ese detalle de gusto… o de “mal gusto”, hace rato que hubiera probado el carnero del restaurante del turco. Bueno, también está el factor de “asquerosidad”. El turco tiene una pinta de no haberse bañado desde que El Galáctico fue colocado en Miraflores por los hermanos Castro. En todo caso, el chef de Miami (entrenado por el turco), no tiene aspecto de “intrínseca asquerosidad”, pero sigue prevaleciendo – para mi gusto – el sabor y olor a “berrenchín” que caracteriza a las carnes de chivos, corderos o carneros.

Yo creía conocer todos los restaurantes del Sur de la Florida, pero el restaurante del turco no había entrado en mi radar hasta que comenzaron a darle publicidad gratuita. Déjenme decirles que con todo y la animadversión que le tengo a la ingesta del carnero, estoy tentado a cenar en ese fulano restaurante, simplemente: ¡para sacarme el clavo!

Si algún día decido montar un restaurante, mi primer invitado sería El Zocotroco y la “Cabeza de Ñame” de su mujer. Me harían un boicot similar al que le han hecho al turco y la publicidad me saldría gratis… no que el turco necesite de mucha publicidad, claro.

Los cubanos de Miami aprendieron rápidamente a no darles publicidad gratuita a los cantantes y orquestas cubano-castristas que comenzaron a llegar (en “intercambio” – unilateral – “cultural”) al exilio hace unos años, gracias a los buenos oficios del entonces-presidente Obama. Mientras más boicot, más publicidad gratuita recibían, en la Meca del Exilio, los representantes artísticos de la “revolución cubana”. Estuve a punto de ir al show de la Orquesta Aragón… pero no conseguí los dólares para pagar por las dos entradas. De no haber sido por la publicidad gratuita que le ofreció la “Vigilia Mambisa” a la Orquesta Aragón, no me hubiera enterado de la presencia en Miami de mi orquesta favorita cubana de cha-cha-chá, con aquellas canciones con las cuales crecí en Cuba y que tanto bailé en mi niñez: como “El Manicero”, “El Bodeguero”, “La Sabrosona”… y paremos de contar.

A veces, lo que uno cree que es bueno, resulta ser terriblemente malo.

Recetarle aspirinas a un enfermo de dengue hemorrágico podría resultar ser una práctica fatal. Las reacciones defensivas no son procedentes frente a una tiranía. La cena del Zocotroco y su “consorte” en el restaurante del turco, generó una reacción y toda reacción favorece al agresor. Uno de estos días los venezolanos entenderán la necesidad de poner a los Castro a reaccionar defensivamente, para beneficio de la libertad en Venezuela. Mientras tanto no aprendan, seguirán cometiendo errores y emulando a los cachicamos, cuando trabajan para las lapas.

Si fuese el productor del programa de Jaime Bayly, llamaría al turco para proponerle – desde el programa de Jaime – una “campaña de boicot”, a cambio de una buena suma de dinero… en el entendido de que a Jaime Bayly lo ve mucha gente en Miami. Cientos de miles de televidentes se enterarían que en Brickell hay una sucursal del restaurante del turco, donde se come un “cordero presidencial”, para el disfrute de presidentes y tiranos.

Durante las sublevaciones de los años 2004, 2014 y 2017, los venezolanos se cansaron de favorecer al régimen genocida de los Castro publicando las fotos y los videos de los jóvenes masacrados en las calles de Venezuela. Ahora se han convertido en agentes de publicidad, “ad honorem”, del turco del restaurante.

Como diría la Abuela Carmelina: “… no era nada lo del ojo, ¡y lo llevaba en la mano…!”

Miami 20 de septiembre de 2018
Robert Alonso