@RobAlonso EL GLORIA AL BRAVO PUEBLO

EL GLORIA AL BRAVO PUEBLO

Se dice que el himno nacional de Venezuela, el “Gloria al Bravo Pueblo”, se compuso en el año del Señor de 1810, hace 208 largos y tormentosos años. Los eventos de los fulanos “paracachitos” de nuestra Finca Daktari, sucedieron el 9 de mayo de 2004: ¡hace 14! Todos los días leo o escucho una versión diferente sobre los hechos que hicieron posible la destrucción de nuestro hogar, en la Zona Rural de El Hatillo… y muchos, ni siquiera han escuchado “la historia”. Si se ha distorsionado la verdad en 14 años: ¿qué podríamos esperar de la VERDADERA HISTORIA del himno nacional de Venezuela?

Esa canción, que una vez se conoció como “La Canción de Caracas”, la “Canción Patriótica” e, incluso, como “La Marsellesa Venezolana”, no fue “oficializada” como el himno nacional de Venezuela hasta que Guzmán Blanco, “El Ilustre Americano”, le diera ese título en 1881: ¡unos 70 años de su supuesta composición!

Guzmán Blanco, por cierto, fue el creador del “bolivarianismo”, así como Pablo fue el creador del “cristianismo”. Ambos personajes se cansaron de inventar cuentos chinos. Luego, con los años y hasta con los siglos, se fue modificando la historia. Constantino I El Grande, UNOS CUANTOS SIGLOS MÁS TARDE, elevó a Cristo al panteón de los dioses, tal como los griegos hicieran con Hércules… y algunos virtuosos maestros venezolanos de la música metieron sus manos para “mejorar” el himno nacional de Venezuela: Eduardo Calcaño, en 1881; Salvador Llamozas, en 1911 y Juan Bautista Plaza, en 1947. Hasta Hugo Chávez le quiso hacer una modificación. Al final del cuento, tanto como sucedió con el “cristianismo” y con el “bolivarianismo”, los “intérpretes” y los “renovadores” pusieron los caldos morados.

Hoy los teólogos ya no saben asegurar si Cristo era o es Dios… o el “hijo” de Dios o qué cosa es o fue. Tampoco los historiadores venezolanos nos han podido asegurar quién o quiénes compusieron el himno que hoy los venezolanos tienen por suyos.

Guzmán Blanco ORDENÓ que se dictaminaran los autores del “Gloria al Bravo Pueblo”. La letra se le adjudicó a Vicente Salias, un patriota reconocido más allá de toda duda y la música, a Juan José Landaeta, quien pertenecía a la “Escuela de Música de Caracas”, actividad central del “Oratorio Arquidiocesano de Caracas”, que fue fundado por el propio Padre Sojo, tío abuelo – éste – de Simón Bolívar. Ambos, Salias y Landaeta, eran patriotas: ¡y bolivarianos!

Hasta ahí el cuento que les han echado a los pobres, infelices, ingenuos y NOBLES venezolanos. Pero “la cosa” no pareciera ser tan sencilla. Estudios que vienen desde entonces, indican que la letra pudiera haber sido escrita por Don Andrés Bello y la música por Lino Gallardo.

Guzmán Blanco, tan “bolivariano” como Chávez, no quería darle mucho crédito a Bello, porque ese maestro era medio realista: ¡o realista y medio! En cuanto a Gallardo… además de cojear de la misma pata que Don Andrés: ¡era pardo! ¡Horror! ¿Un pardo compositor de la música del himno nacional? ¡Ni de vaina! ¡Zapateen pa’otro lado! Por cierto, los chilenos aceptan que su himno fue escrito por el venezolano Andrés Bello y en él se repiten ciertas frases que se encuentran en la canción original, que luego de haber sufrido varias modificaciones, persistían en el “Gloria al Bravo Pueblo”. Todo pudiera indicar que la mano de Don Bello estaba metida en “La Marsellesa Venezolana”.

Ajá… hasta ahí todo va bien. Unos cuantos cuentos-chinos sobre los autores y nada más. “Pecata minuta”, hubiera dicho nuestra Abuela Carmelina, QEPD. Sin embargo, “la cosa” se hincha tremendamente… y aquí es donde hay que recomendarles a los nacionalistas venezolanos que dejen de leer.

La música del “Gloria al Bravo Pueblo” es un evidente plagio a una canción infantil, EXTREMADAMENTE POPULAR en España: ¡la madre patria! Ahora no me acuerdo muy bien del título, pero hablaba del “huerto del tío Manuel”. Por cierto, la cantábamos en mi “kindergarten” de Tita Ferrer en Cuba. La primera vez que escuché el “Gloria al Bravo Pueblo” ya en Venezuela, a mis once años de edad, me pregunté: “¿dónde habré yo escuchado antes esa canción tan pegajosa?” En tal sentido, ni Juan José Landaeta ni Lino Gallardo escribieron la música del himno. ¡Sabrá Dios y todas las vírgenes, quién la escribió!

Pero “la cosa” se hincha, TODAVÍA MÁS. ¡No fue una canción tan-tan patriótica! Fue una canción en favor de la corona española. ¿Cómo la ven Uds.? Yo se los advertí a los nacionalistas venezolanos.

Todo comenzó cuando “EL USURPADOR” (mencionado por ese remoquete en la versión original del himno) – José I Bonaparte… también conocido como “Pepe Botella” por su afición a la caña – USURPÓ el trono de España y sacó a patadas limpias al Rey Fernando VII, quien tenía una cara de comemierda que no podía con ella.

Fernando VII reinó, en un primer término, entre los meses de marzo y mayo de 1808 y no retornó al trono de España hasta mayo de 1814. Parece que los venezolanos, y especialmente los caraqueños, ADORABAN a Fernando VII, entre quienes se encontraba la propia hermana mayor de Simón – María Antonia Bolívar Palacios – lo que hacía que El Libertador “mascara vidrio”. Los venezolanos, según la canción que hoy nos ocupa, eran respetuosos de “La Ley”: ¡de la ley de España! Por eso la acotación: “la ley respetando la virtud y el honor”.

“Pepe Botella”, Jose Bonarte – “El Usurpador” – impuso “duras leyes” que los venezolanos deploraron. Es así como en el primer párrafo de la canción original (que luego fue eliminado en épocas de Guzmán Blanco) se menciona el “darnos duras leyes el usurpador…” Ese “Usurpador” no era Fernando VII, porque para 1810… Fernandito estaba en el exilio: ¡era José Bonaparte!

Parece, sin embargo, ser cierto que un grupo de venezolanos aprovechó la usurpación del trono español, por parte del hermano de Napoléon Bonaparte, para independizarse de la corona española… pero esa es otra historia que no viene al caso con la letra del “Gloria al Bravo Pueblo”.

Fueron los caraqueños quienes dieron el ejemplo en favor del entonces-rey español (a quien Bonaparte le había USURPADO el trono)… de ahí “el ejemplo que Caracas dio”. Los caraqueños para la fecha, por cierto, NO HABÍAN DADO EJEMPLO ALGUNO EN FAVOR DE LA INDEPENDENCIA DE VENEZUELA. Según Bolívar, a todos los tenían engañados, MISERABLEMENTE. En tal sentido, el 15 de febrero de 1819, en su discurso de la inauguración del Congreso de Angostura en lo que es hoy Ciudad Bolívar, “El Libertador” aseguró que por el engaño a los venezolanos los habían engañado más que por la fuerza. No es de extrañar que Bolívar se sintiera más a gusto en la parte española colombiana, donde terminó muriendo. Así las cosas, se puede entender lo permisivo que han sido los venezolanos de hoy para con El Zocotroco cucuteño: ¡Nicolás Maduro Moros!

Es impresionante la inmensa capacidad de engaño que tiene el grueso de los venezolanos. Es un asunto, podríamos decir: genético. El engaño está históricamente descrito, incluso, por el propio “Libertador”, quien tal vez echó mano de esa estrategia para engatusar y engañar a no pocos de sus conciudadanos.

El engaño contemporáneo ha facilitado la ocupación castro-estalinista de Venezuela, por lo que es menester abrir bien los ojos y emplear, por lo menos, una de las cuatro neuronas que Dios les dio a los pobres, infelices, ingenuos y NOBLES venezolanos, para que – de aquí en adelante – al que venga con cuentos chinos: ¡se le pinte una inmensa paloma!


Letra original de “La Marsellesa Venezolana”

Gloria al Bravo Pueblo que el yugo lanzó,
La Ley respetando la virtud y honor.

1

Pensaba en su trono que el ardid ganó,
Darnos duras leyes el usurpador.
Previó sus cautelas nuestro corazón
Y a su inicuo fraude opuso el valor.

2

Abajo cadenas, gritaba el Señor,
Y el pobre en su choza Libertad pidió.
A este santo nombre tembló de pavor,
El vil egoísmo que otra vez triunfó.

3

¿Qué aguardáis patriotas, hijos de Colón?
¡Marchad tras nosotros y viva la unión!
Y si el despotismo levanta la voz,
Seguid el ejemplo que Caracas dio.

4

Gritemos, con brío, muera la opresión,
Compatriotas fieles, la fuerza es la unión.
Y desde el empíreo el Supremo autor,
Un sublime aliento al pueblo infundió.

5

Unida con lazos que el cielo formó,
La América toda, existe en nación.
Temedla tiranos, que el orbe adoró,
Ya jura ser libre, ya os ve con horror.

16 de octubre de 2018
Robert Alonso

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