LA DISONANCIA COGNITIVA DEL GRUESO DE LOS VENEZOLANOS

LA DISONANCIA COGNITIVA DEL GRUESO DE LOS VENEZOLANOS

Hoy un amigo determinó que el problema de los venezolanos se enmarca dentro de eso que muchos sociólogos llaman “disonancia cognitiva”. Suena “CIENTÍFICA” la guarandinga, un tanto complicada, por lo que habría que definir – primero – ambos vocablos.

Como mi abuelo, Don Alonso (esposo de la Abuela Carmelina, QEPD) me enseñó, me fui al “mataburros”, es decir: al diccionario. La mejor opción es el diccionario de la Real Academia Española (www.rae.es) y busqué el significado de ambas palabras.

DISONANCIA
1. f. Sonido desagradable.
2. f. Falta de la conformidad o proporción que naturalmente debe tener algo.
3. f. Mús. Acorde no consonante.

COGNITIVO

1. adj. Perteneciente o relativo al conocimiento.

Una vez “aclarado” el significado de ambas palabras, podríamos inferir que se trata de un sentimiento desagradable al conocer “algo”. Por ejemplo, si nos gusta fumar y descubrimos que fumar nos produce – entre muchas otras cosas – cáncer, ese conocimiento genera en nosotros algo desagradable… en consecuencia, buscamos la manera de “acomodarnos mentalmente”, para paliar el desagrado.

En ese sentido, un fumador empedernido… ese que fuman “como una puta presa”, podría decir que si dejase de fumar, engordaría; que el placer que le produce fumar excede los males que el fumar podría producir. En otras palabras más mundanas: ¡se mojonea!

Fue un psicólogo social (un sociólogo) estadounidense llamado Leon Festinger quien, en 1957, acuño el término. Para entonces Venezuela estaba viviendo una de las mejores etapas de su vida republicana bajo la conducción de mi general Marcos Pérez Jiménez, por lo que la DISONANCIA COGNITIVA no se le podía aplicar a los venezolanos, quienes eran felices: ¡y no lo sabían!

LA DISONANCIA COGNITIVA vino después: ¡43 años después! La “disonancia cognitiva” afectó a los venezolanos, en su inmensa mayoría, cuando los Castro se adueñaron de Venezuela sin la necesidad de hacer sonar un solo triki-traki, ni haber tenido que derramar una sola gotiquitica de sangre. Los venezolanos se dieron cuenta de que estaban metidos en “soberano peo”… que los Castro mandaban en Venezuela… que el comunismo los conquistó; que Venezuela se volvería una mierda. Los venezolanos, que no son tan pendejos como yo promulgo, se dieron cuenta de muchas cosas: pero comenzaron a sufrir de una condición descrita, científicamente, como “disonancia cognitiva”.

Así como el fumador sabía que fumar era mortal y se mojoneaba, los venezolanos sabían que el narcocastro-estalinismo internacional los iba a volver MIERDA: ¡pero comenzaron a mojonearse! El problema fundamental para sobreponerse a la abrumadora “disonancia cognitiva” era la flojera generalizada, la COBARDÍA y, sobre todo: ¡LA CORRUPCIÓN!

El grueso de los venezolanos sabía que “el chavismo” (el narcocastro-estalinismo internacional) era terriblemente destructivo y perverso. Esa era la parte “cognitiva”… la parte del “conocimiento”. La “disonancia”, lo desagradable de ese “conocimiento”, era el peo inmenso que generaría el narcocastro-estalinismo internacional. Pero como la inmensa mayoría de los venezolanos (y de las venezolanas) es FLOJA, COBARDE Y C O R R U P T A, los venezolanos optaron por combatir la “disonancia cognitiva”: MOJONEÁNDOSE COLECTIVAMENTE.

¿Cómo se mojonearon los venezolanos? ¡Muy sencillo! En primer lugar, pusieron sus esperanzas en los mismos socialistas (social-demócratas, social-cristianos o los comunistas del MAS) que generaron el mal y, directa o indirectamente, les entregaron Venezuela a los HDLGP de los Castro. Pusieron sus esperanzas en Enrique Mendoza, Henrique Capriles, Francisco Arias Cárdenas, Julio Borges, Manuel Rosales, Henry Falcón, Henry Ramos Allup, Leopoldo López y, entre muchos otros HDLGP: ¡María Corina Machado! A esta última la conocemos por dos remoquetes importantes: “La MariCori” o “Arepa Menchú”. Muchos venezolanos que ahora están en El Imperio Mesmo y han comenzado a hablar inglés, la llaman “The Untouchable” (“La Intocable”), porque se pasea por toda Venezuela “haciendo oposición” y no la tocan ni con el pételo de una rosa… aunque ella alegó que en Upata le cayeron a palos.

Entonces: ¿qué hicieron los venezolanos para vencer la “disonancia cognitiva”? Comenzaron a hacer bailo-terapia bajo la conducción de Emilio Santana en la Autopista Francisco Fajardo. A jugar futbolito en la Autopista de Prados del Este. A marchar como unos enajenados mentales, tocando pitos y raca-racas. A darles durísimos a las cacerolas (a las cazuelas) y, entre muchas otras cosas: ¡a votar cual ANORMALAS, ANORMALOS, IMBÉCILAS e IMBÉCILOS!

Pero es que nada de eso sirvió. Los angolanos quisieron sacudirse a los Castro y echaron una guerra CONVENCIONAL, con tanques… aviones, helicópteros y katiuskas durante 27 largos y tormentosos años… y perdieron la guerra. Los venezolanos pretendieron liberarse de los Castro, con bailo-terapia, marchando, tocando pitos y raca-racas y votando y no lo lograron. ¿Entonces? ¿Qué hacer para liberarse de la fulana “disonancia cognitiva”? Ah…!!! Esperar a que Donald Trump mande a los marines como hizo Ronald Reagan en Panamá.

El “único” problema es que Panamá no estaba repartida entre las tres grandes potencias. Los Castro, que se la saben todas más una, repartieron a Venezuela entre los rusos, los chinos y los estadounidenses. Los chinos son “casi dueños” de ese país. A los señores chinos los venezolanos les deben hasta el modo de caminar. Están gozando una bola, los chinos, explotando la franja del Orinoco.

Los rusos controlan la minería del sureste de Venezuela y como mano de obra tienen a los “guerrilleros “ del ELN y la facción de las FARC que todavía no se ha “pacificado”. Están comiendo cochino del bueno, mientras los venezolanos se mueren de hambre. La “Franja del Orinoco” es hoy un “peladero de chivo”, destruido y contaminado hasta los teque-teques.

¿Y los gringos? Bueeeeeeee….!!! Los gringos, representados por la Halliburton (la empresa bandera del Clan Bush), están explotando – desde el año 2003 – la Plataforma Deltana, los yacimientos de gas natural más grandes del planeta Tierra: ¿qué tal? ¿Qué les pareceeeeeee?

Eso, sin contar a los iraníes que desde el año 2002 están extrayendo el uranio de Venezuela, uno de los componentes de las bombas nucleares. ¡Los venezolanos están presos y no lo saben!

Para palear la condición de “disonancia cognitiva”, muchos venezolanos apelan a fenómenos esotéricos. En Guanare hay un cuadro al óleo de la Virgen de Coromoto que muchos – ANORMALOS – creen que se está “auto-restaurando” y que eso es señal de una Venezuela próspera en un futuro cercano. Cualquier cosa es válida para sobreponerse a esa “disonancia cognitiva” de la cual hablan los sociólogos modernos.

En Venezuela, desde épocas coloniales, ha habido un exagerado racismo. Los negros, por supuesto, fueron ubicados en el último lugar de la cadena de castas. A los negros venezolanos se les hizo creer que ellos, por ser negros, eran una piltrafa racial… y los negros venezolanos se lo creyeron… pero cayeron en las pailas de la “disonancia cognitiva”. Se “dieron cuenta” que ser negro era una maldición, pero mejoraron el escenario auto-convenciéndose que ellos “eran negros: ¡pero honrados!”

Miami 16 de noviembre de 2018
Robert Alonso
Nota: los rusos, en Venezuela, han depredado y destruido “El Arco Minero”, en el sureste de ese país… no “La Franja del Orinoco”. Tomen debida nota.

Un comentario en “LA DISONANCIA COGNITIVA DEL GRUESO DE LOS VENEZOLANOS

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