@RobAlonso ¿ES BOLSONARO DE DERECHA?

¿ES BOLSONARO DE DERECHA?

Ya estoy comenzando a creer que sufro de un irremediable “espíritu de contradicción”, que veo comunistas hasta en la sopa. Lo que sucede es que “a perro macho: ¡lo capan una sola vez!” Cuando uno está cercano a cumplir los 70 años y lleva casi 50 trajinando en torno al castro-estalinismo internacional: ¡ve posible cualquier cosa! Es como no creer en las brujas: ¡pero de que vuelan, vuelan!

A Jair Bolsonaro nos lo han vendido como de derecha… incluso como de ultra derecha o de “derecha extrema”, sin embargo, pertenece al PP (Partido Progresista) y, para rematar, hace unos meses anunció su filiación al Partido Social Liberal. Ambas organizaciones, el PP y el PSL, están ubicadas en Brasil dentro del ala derechista, e incluso: dentro de la derecha extrema. Serían, para mí, las primeras organizaciones “progresistas” y “socialistas”: ¡derechistas!

Ahora bien… punto y aparte. El fulano cuento chino del “progresismo” salió de las entrañas del “fabianismo”. Ayer, precisamente, les expliqué qué guarandiga es eso del “fabianismo”. Les expliqué, creo que con MERIDIANA CLARIDAD, que la principal herramienta del “fabianismo” es el engaño, al punto en que el emblema de esa “filosofía” es un lobo disfrazado de oveja. Para mí todo lo que huela a “progresismo” es “fabianismo”… y el “fabianismo” es una corriente del marxismo.

En Europa, el fulano “progresismo” representa a la «Nueva Izquierda». En Estados Unidos, existen dos grupos distintos que se disputan el uso del término progresista. Por un lado, se encuentra la militancia en el ala más izquierdista del Partido Demócrata, que promueve cambios sustantivos en lo económico y en lo político. Por otro lado, existe el movimiento progresista tradicional, que busca romper el bipartidismo y generar «cambios radicales» como, por ejemplo, cambios en la política migratoria y mayor intervención del Estado en la economía, además de elaborar una política ecologista con unos objetivos más marcados. En la América hispana, el “progresismo” está asociado a muchas corrientes políticas complejas que promueven, por ejemplo: el estado benefactor, el movimiento ecologista, el nacionalismo, el antiimperialismo o el socialismo marxista. Brasil, en todo caso, sería la excepción, donde los “progresistas”, supuestamente: ¡son de la extrema derecha!

¿Podría Jair Bolsonaro estar disfrazado de “derechista”? Si es “fabianista”: ¡sí! ¿Cómo saber si Bolsonaro es un impostor? Ahí es donde entra la lógica de mi adorada, querida y recordada Abuela Carmelina, QEPD. Mi abuela decía algo que me ha servido muchísimo en mi ya-larga vida: “¡el movimiento se demuestra andando!” Eso es más o menos lo que supuestamente les dijo Jesús a sus discípulos, y que recogen dos de los cuatro evangelistas: Lucas, a partir del versículo 43 de su capítulo 6to y Mateo, a partir del versículo 15 de su capítulo 7mo.: “…por sus frutos los conoceréis”.

Si alguien les asegura que puede correr los 100 metros planos en 23 segundos: ¡que los corra! Por sus frutos… por sus hechos, lo reconoceremos. El movimiento de ese individuo: ¡deberá demostrarlo corriendo los 100 metros planos en 23 segundos! Si nos vamos a guiar por lo que dicen los nuevos gobernantes, Fidel Castro era el líder más anticomunista del continente americano. Jamás la Cuba bajo su mando y según él, tendría relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, porque – según Castro – los soviéticos invadieron Hungría y Checoslovaquia.

Lo mismo con el amigo Jair. A partir de enero, del año que viene, comenzará a andar. Ya veremos “qué trae en la bola”. Mientras tanto hay que esperar sin apasionamientos. Ya, a muchos, los han hecho hacer papel de comemierdas. Triste sería, ahora, que esos mismos siguieran haciendo el mismo papel, en caso de que Don Jair muestre una oreja rosada.

Palabras de Jair Bolsonaro, al enterarse de su triunfo: “lo primero que haré será quitarle, absolutamente, todo el financiamiento económico de parte de mi gobierno al nefasto Foro de Sao Paulo, pues ese foro es una guarida de puros delincuentes corruptos que recibió dinero de Odebrecht, como los integrantes de la cúpula del Partido de los Trabajadores de Lula. Luego, sacaré a Brasil de la ONU, ya que esa entidad es un nido de ratas rojas; pues, desde allí se lleva a cabo la destructiva agenda castro-comunista que, en la década pasada, infectó a toda la América Latina; como ejemplos tenemos a Cuba, Venezuela y Nicaragua… países ricos en materia prima, pero que por el modelo económico comunista ahora su gente se muere de hambre y por falta de medicinas. No me puedo olvidar que desde mi administración lucharé frontalmente contra el marxismo cultural en su presentación de la ideología de género. No permitiremos que nada ni nadie perjudique la salud mental de nuestros niños, pues ellos son el futuro de Brasil. Custodiaremos la estructura y las bases de una sociedad digna que son la familia y el matrimonio tradicional, siempre guiados por Dios, porque el de arriba será el verdadero presidente de Brasil. Mi compromiso es con los demócratas y con los independientes de Brasil que votaron por mí, pues sé que el resto se está muriendo de miedo, porque sabe que el gobierno ya no le dará todo gratis, sino que le enseñaremos a pescar, en vez de darle la comida servida.”

¡Anótenlo!

Miami 30 de octubre de 2018
Robert Alonso

EL FABIANISMO EN VENEZUELA

EL FABIANISMO EN VENEZUELA

La inmensa mayoría de los venezolanos no tiene la más remota idea de lo que VERDADERAMENTE significa “el progresismo”. Esa mayoría supone, con lógica meridiana, simplista y primitiva, que significa “progreso”… adelanto, bienestar para un pueblo, etc. La verdad-verdadera (como hubiera dicho Luis Herrera), es que significa todo lo contrario: atraso, retroceso y, sobre todo… ¡comunismo solapado!

El fulano “progresismo” forma parte de los postulados – de engaño – del llamado “fabianismo”, pero ahí tenemos otro inmenso problema. Si el grueso de los venezolanos, no tiene la más mínima idea de lo que significa el “progresismo”, casi LA TOTALIDAD de ellos, jamás ha escuchado hablar sobre “el fabianismo”.

El fabianismo es una corriente derivada del marxismo que comenzó en Londres entre los años de 1888 y 1898. El padre del fabianismo fue el matrimonio compuesto por los marxistas británicos Sidney y Beatrice Webb. El nombre le hace honor al general de la antigua Roma, llamado Quinto Fabio Máximo, quien había conseguido frenar los enfrentamientos directos contra Aníbal buscando desgastar al ejército del general cartaginés dejando pasar el tiempo, utilizando tácticas de hostigamiento y de guerrilla, cortando las vías de aprovisionamiento de víveres y de material, etc.

Quinto Fabio Máximo evitaba la confrontación directa… frontal. Los fabianistas son “pacifistas”, no confrontan: ¡engañan! El engaño es el arma principal de los fabianistas. Mientras Carlos Marx proponía lograr el poder a través de la violencia, de la revolución violenta y frontal, los fabianistas consideraban que había que llegar al poder gradualmente, con paciencia y, sobre todo: ¡a través del engaño!

Sidney Webb, padre del fabianismo, ponía un ejemplo clásico. Si uno se traza un camino y en él se topa con una pared: ¡no hay que derribarla! La vía para solventar el obstáculo es rodearla, darle la vuelta… buscar por donde está el lado débil y por ahí acceder para continuar el camino. Si ese proceso exige una espera: ¡habrá que esperar! Las dos herramientas claves del fabianismo son la paciencia y el engaño. Si hay que retroceder, retroceden. Creen que retrocediendo dos pasos, cuando se ha avanzado tres, siempre se adelanta uno.

Los fabianistas son, en el fondo muy superficial, marxistas… pero engañan a sus seguidores llamándose de otras maneras. Una de esas maneras, entre las cuales se hacen llamar los marxistas-fabianistas es “progresita”. Por analogía, los progresitas son fabianistas… y como fabianistas: ¡son marxistas!

Hoy les he publicado un INTERESANTÍSIMO VIDEO donde vemos a Ratonksi (progresista-fabianista-maxista), explicando el ejemplo fabianista clásico del muro… ¡de la pared en el camino! Ratonski está empleando las palabras exactas del texto de la obra “El Fabianismo Moderno”, la biblia de los fabianistas del Siglo XXI.

Si hacen un somero análisis, verán que en Venezuela triunfó el fabianismo. A los pobres, infelices, ingenuos y NOBLES venezolanos los han engañado como a unos turcos… ¡de manera MISERABLE! Y no solo eso: ¡todavía los engañan! Cuando aceptaron el triunfo de la “oposición”, en las parlamentarias de 2015, estaban retrocediendo dos pasos, cuando ya habían adelantado como mil. Al final los venezolanos vieron que la fulana asamblea terminó siendo el “Departamento de Asuntos sin Importancia”, de Venezuela.

Para que triunfe el engaño (el fabianosmo), tiene que haber ENGAÑADOS. El primer paso en la estrategia para combatir al fabianismo: ¡es no dejarse engañar MISERABLEMENTE! Los socialistas, ¡SON FABIANISTAS!; los progresistas, ¡SON FABIANISTAS!; la Internacional Socialista: ¡ESTÁ COMPUESTA POR FABIANISTAS!

Una vez que los fabianistas llegan al poder, a través del “pacifismo”, de elecciones transparentes… como los Castro lograron posicionar a Chávez en Miraflores: ¡comienza la emoción! Un grupo de fabianistas se convierte en “opositores” y conforma organizaciones de engaño, como la “Coordinadora Democrática”, que luego cambió su nombre para llamarse “Mesa de la Unidad Democrática” (MUD, por sus siglas). Cuando estas organizaciones pierden vigencia o credibilidad, se inventan otros métodos… como crear y promover el liderazgo de fabianistas disciplinados, que recojan la bandera de la supuesta oposición. En Nicaragua, por ejemplo, ante la derrota de los sandinistas en la guerra civil ganada por “La Contra”, los sandinistas – aplicando una clásica táctica fabianista – colocaron en el poder a la “eunuca mental” de la Violeta Chamorro, para regresar al poder luego de tres gobiernos fabianistas: el de la Violeta, el de Arnoldo Alemán y el de Enrique Bolaño… ¡paciencia y engaño!

http://comoseperdio3.blogspot.com/

Hay que combatir el engaño fabianista: ¡no dejándose engañar! Por ejemplo: en una tiranía nacrocastro-estalinista, como la que impera, depreda y destruye a Venezuela, no se permite una verdadera oposición. En esos sistemas, no se permiten verdaderos opositores. Nadie, absolutamente nadie, puede caminar libremente por las calles de Venezuela promoviendo un cambio de sistema, sin que el SEBIN no lo atrape: “¡ese animal no existe!”, como diría mi recordada, sabia y adorada Abuela Carmelina, QEPD. Si Uds. ven a un hombre o a una mujer… o a un grupo compuesto por hombres y mujeres, que LIBREMENTE (con ciertos “contratiempos lógicos”) se oponen al régimen: ¡esas son fichas fabianistas! ¡NO SE DEJEN ENGAÑAR MISERABLEMENTE!

Los ilusos quieren pruebas. Cuando denunciamos y atacamos a estos farsantes, HDLGP y traidores de la FALSA OPOSICIÓN, nos piden pruebas. A veces, conseguir pruebas es tremendamente difícil o IMPOSIBLE. La prueba está basada en la lógica, simple y llana… en un sistema narcocastro-estalinista, no se permite oposición: ¡punto!

Fíjense la importancia que tiene el engaño dentro del fabianismo, que el símbolo… el emblema del fabianismo es un lobo disfrazado de oveja.

Miami 29 de octubre de 2018
Robert Alonso

@RobAlonso HOTEL ALBA: ¡EL VERDADERO CENTRO DE PODER!

HOTEL ALBA: ¡EL VERDADERO CENTRO DE PODER!

Hoy, el Hotel Hilton de Caracas ya no se llama así: ahora se llama “Hotel Alba”, pero hasta no hace mucho, el VERDADERO HOTEL ALBA era el que quedaba al lado, el que antiguamente se llamaba “Hotel Anauco Hilton”. Ese hotel lo convirtieron en EL VERDADERO CENTRO DE PODER de la Venezuela de los Castro.

En el cuarto piso del antiguo Hotel Anauco Hilton (hoy es parte de “los hoteles” Alba), están los “headquarters” del E.C.O. (Ejército Cubano de Ocupación), fundado en el continente africano durante la guerra de Angola. El E.C.O. está a cargo, desde el año 2000, del coronel cubano Francisco Javier Salado Villacín: quien – entre otras cosas – es quien asciende o achanta a los eunucos oficiales venezolanos y decide a quiénes van a fusilar en Fuerte Tiuna.

En febrero de 2008, en nuestra “Revista Venezuela” (distribuida en Miami), publicamos un extraordinario trabajo del ex diputado venezolano Roger Vivas, titulado “La Red Telaraña”, donde se denuncia la operación montada en Venezuela por el Coronel Salado Villacín, mejor conocido en Angola como “El Carnicero de Luanda”:

http://www.mrr.name/60.pdf
http://www.mrr.name/61.pdf
http://www.mrr.name/62.pdf
http://www.mrr.name/63.pdf

¿Algunos de Uds., mis lectores, ha escuchado alguna vez a Nelson Bocaranda, Nitu Pérez Osuna, Carla Angola, “Kiko” Bautista, César Miguel Rondón, Leopoldo Castillo, Alberto Federico Ravell, Ibéyise Pacheco, Pedro Luis Flores, Marianella Salazar, “Chúo” Torrealba, Patricia Poleo, Rafael Poleo, Miguel Ángel Rodriguez, “La Bicha”, Marta Colomina, Gladys Rodríguez, Idania Chirinos y a cualquier periodista venezolano, conocido o no, hablar sobre el Coronel Francisco Javier Salado Villacín? ¿Verdad que no?

¿Algunos de Uds., mis lectores, ha escuchado alguna vez a la MariCori Machado, Henrique Capriles Ratonski, Leopoldo López, Henri Ramos Allup, Henri Falcón, Julio Borges, Toñito Ledezma, La Heidi, Ramón Guillermo Aveledo, entre muchos otros líderes de la fulana “oposición” venezolana, denunciar la presencia del Coronel Francisco Javier Salado Villacín en Venezuela?

¿Algunos de Uds., mis lectores, ha escuchado alguna vez a ALGUIEN (que no sea yo), denunciar la presencia en Venezuela de “La Hiena” (Marta Harnecker) y del terrorista guerrillero colombiano Amilcar Figueroa?

http://www.mrr.name/MartaHarnecker.htm
http://www.mrr.name/AmilcarFigueroa.htm

¿Verdad que no? ¡Nadie! Ninguno de los VALIENTES líderes de la fulana “oposición” venezolana, ha tenido la gesta patriótica de, POR LO MENOS, denunciar las presencias y las andanzas del Coronel Francisco Javier Salado Villacín, de la Marta Harnecker y del terrorista Amilcar Figueroa… un colombiano solicitado en su país por guerrillero y por ser uno de los “cancilleres” de las FARC, que fue “electo” diputado al Congreso Latinoamericano – por Venezuela – y llegó a ser vicepresidente de esa mierda.

La “Martica”, por cierto, es dueña de 4 nacionalidades: austríaca, chilena, cubana y venezolana. No sé si Obama la habrá hecho estadounidense. Salado Villacín, el jefe del E.C.O. en Venezuela, fue el responsable de “La Masacre de Luanda”, donde ordenó y dirigió la masacre de decenas de miles de civiles luandeses – entre mujeres, niños y ancianos – durante la guerra en Angola.

¡Nadie! ¡Absolutamente nadie ha denunciado la presencia de estos monstruos en Venezuela! ¿Por qué? Uds. que tanto se preguntan: ¡pregúntense por qué!

Desde el Hotel Alba (el original), opera el E.C.O., pero también las oficinas de Marta Harnecker, la llamada “ideóloga de la revolución bolivariana”: la viuda (y delatora) del Comandante Barbarroja, Manuel Piñeiro, mejor conocida como “La Hiena”… o “La Marx Moderna”, a quien los Castro enviaron a Venezuela para “supervisar” (vigilar) al ANORMALO de Chávez, decorada por El Zocotroco (Nicolás Maduro) con el “Premio Libertador del Pensamiento Crítico”… whatever that is!

¿Por qué ningún periodista… ni ningún líder de la fulana “oposición” ha denunciado a esos tres monstruos? ¿Por qué la VALIENTE de la MariCori no ha denunciado a esos “ocupantes”? Es extraño, porque la MariCori le dijo “ladrón” a Chávez en su cara… pero no ha tenido la valentía de denunciar a los cubanos castristas del Hotel Alba y muchísimo menos a los tres monstruos que he mencionado aquí: al Coronel Francisco Javier Salado Villacín, a la Harnecker y al colombiano guerrillero Amilcar Figueroa. ¿Será que la MariCori tiene bien entendido dónde queda “la raya amarilla”? La MariCori sabe, perfectamente bien, que “bueno es cilantro: ¡pero no tanto! Ella es experta en jurungar la cadena: ¡pero jamás tocar al mono!

Ahora les pregunto: ¿Uds. creen que Venezuela algún día podrá liberarse del narcocastro-estalinismo internacional, con unos periodistas “opositores” y unos líderes “opositores” como esos que he mencionado? Aquellos que me respondan afirmativamente, no dejen de buscarme la próxima vez que pasen por Miami, que les tengo en venta unos terrenos buenísimos y baratísimos en el medio de los “Everglades” de La Florida, donde podrán construir la casa de sus sueños.

Miami 27 de octubre de 2018
Robert Alonso

@RobAlonso CUBANOS BUENOS Y CUBANOS MALOS

CUBANOS BUENOS Y CUBANOS MALOS

Ayer, un representante del GRAN RESENTIMIENTO de muchos venezolanos, llamado GERMAN POTTELLA, pasó por mi muro en Facebook y me dejó esta perla:

“Algo que aprendí en la vida es que CUBANO NO ES GENTE. Estoy conociendo cubanos de los 60’s ya que mi padre (QEPD) ayudó a muchos cuando llegaron a Venezuela” (sic)

Como sucede en todos los países, hay gente buena y gente mala. Hay, por ende: cubanos buenos y cubanos malos. Los cubanos buenos llegamos a Venezuela, muchos de nosotros invitados y bajo la protección y ayuda del entonces-presidente, Don Rómulo Betancourt, a aportarle a ese país. Mi suegro, Joffre Etcheverry, por ejemplo, introdujo en Venezuela los seguros de vida. Mi padre: las rejillas y los juncos (importados de Hong Kong) con los que los portugueses hacían las mecedoras de mimbre. La fábrica de los famosos Trajes Montecristo, fue fundada por una familia judío-cubana: los Lindenferd. El Dr. Muñiz-Cano, cubano, fue médico de dos presidentes venezolanos. Los cubanos establecieron la industria de la publicidad en Venezuela. Los cubanos buenos se hicieron sentir en la Venezuela democrática.

Los cubanos buenos que llegamos a partir de los años sesenta, creamos en Venezuela miles y miles de empleos. Mi familia contribuyó a eso. Luego llegaron los cubanos malos.

Los venezolanos, en su INMENSA MAYORÍA (¡carajo!), adoraban a los cubanos malos. Los cubanos buenos que contribuyeron para fortalecer a la entonces-Digepol, que luego se convirtió en DISIP, ayudaron – ENORMEMENTE – a preservar la incipiente democracia en Venezuela, gracias a los cuales, en gran parte, ese país pudo vivir libre de cubanos malos durante unas cuatro décadas.

Los cubanos buenos de la DISIP, con el “Comisario Basilio” (Luis Posada Carriles) a la cabeza, evitaron que los cubanos malos se adueñaran del territorio en reclamación… que luego los venezolanos malos abandonaron… ante la indiferencia de los venezolanos buenos y ante la complicidad de los venezolanos malos.

Los cubanos buenos combatieron, junto al ejército venezolano bueno, a los cubanos malos que invadieron Venezuela por Machurucuto, entre el 8 y 11 de mayo de 1967. Fueron los cubanos buenos quienes lograron eliminar, de cuajo, a la guerrilla comunista urbana en la “Batalla de La Victoria”, en el pueblo de La Victoria, en el Estado Aragua… derrotando al grupo guerrillero urbano “Bandera Roja”.

Al final, CON LA NECESARIA AYUDA DE LOS VENEZOLANOS MALOS Y ANTE LA INDOLENCIA DE LA INMENSA MAYORÍA DE LOS VENEZOLANOS, BUENOS: ¡LOS CUBANOS MALOS SE ADUEÑARON DE VENEZUELA PARA SIEMPRE!

No solamente los cubanos malos se adueñaron de Venezuela para siempre: ¡lo hicieron sin la necesidad de hacer sonar un solo triki-traki, ni de tener que derramar una sola gotiquita de sangre enemiga! El único cubano malo que derramó su sangre en la Venezuela de los Castro, fue un “médico” (un curandero de Guanabacoa) de la misión “Barrio Adentro”, a quien el hampa común mató en un paupérrimo barrio de La Vega, para quitarle unos miserables zapatos.

En casi 20 años de ignominia narcocastro-estalinista, no ha habido UN SOLO VENEZOLANO BUENO que se haya presentado en el Hotel Alba, en el corazón de Caracas (el verdadero centro del poder en Venezuela), para – “manquesea” – mentarle la madre a un solo cubano malo, de los tantos que pululan por ese “hotel”, donde tiene el centro de operaciones el E.C.O. (Ejército Cubano de Ocupación).

Hoy, los cubanos malos manejan el país. Los vemos en los aeropuertos internacionales, en las notarías, en las escuelas públicas, en los “centro de salud”, en las prisiones, en las fuerzas armadas, en Miraflores, en Fuerte Tiuna, en Conejo Blanco: ¡en todas partes! Son los dueños de Venezuela, ante la pasividad de los venezolanos todos: ¡buenos y malos!

Desgraciadamente, casi todos los cubanos buenos que vivían en Venezuela, se fueron muriendo o ya no están en ese país. Uno de esos cubanos buenos, YO, lo entregó todo… menos su familia, su vida y su dignidad, para ayudar a liberar a Venezuela de los cubanos malos que desde el año 2000 la vienen depredando y destruyendo: ¡bajo la total y absoluta indolencia de los venezolanos buenos… y con la necesaria colaboración de los venezolanos malos y de los que fingen ser buenos, pero son peores que los malos-malos conocidos!

http://www.mrr.name/biografia

Hoy, mi amiga – CUBANA Y CIENFUEGUERA – Alina Mencio, me envió la historia de Aurelio Baldor… ¡y me emocionó! Baldor fue un cubano re-bueno que dejó huellas más allá de nuestra isla. Los invito a que la lean:

Aurelio Baldor, el autor del libro que más terror despierta en los estudiantes de bachillerato de toda Latinoamérica, no nació en Bagdad. Nació en La Habana, Cuba, y su problema más difícil no fue una operación matemática, sino la revolución de Fidel Castro. Esa fue la única ecuación inconclusa del creador del Álgebra de Baldor, un apacible abogado y matemático que se encerraba durante largas jornadas en su habitación, armado sólo de lápiz y papel para escribir un texto que desde 1941 aterroriza y apasiona a millones de estudiantes de toda Latinoamérica.

El Álgebra de Baldor, aun más que El Quijote de la Mancha, es el libro más consultado en los colegios y escuelas desde Tijuana hasta la Patagonia. Tenebroso para algunos,misterioso para otros y definitivamente indescifrable para los adolescentes que intentan resolver sus “misceláneas” a altas horas de la madrugada, es un texto que permanece en la cabeza de tres generaciones que ignoran que su autor, Aurelio Ángel Baldor, no es el terrible hombre árabe que observa con desdén calculado a sus alumnos amedrentados, sino el hijo menor de Gertrudis y Daniel, nacido el 22 de octubre de 1906 en La Habana, y portador de un apellido que significa “valle de oro” y que viajó desde Bélgica hasta Cuba.

Daniel Baldor Reside en Miami y es el tercero de los siete hijos del célebre matemático.Inversionista, consultor y hombre de finanzas, Daniel vivió junto a sus padres, sus seis hermanos y la abnegada nana negra que los acompañó durante más de cincuenta años, el drama que se ensañó con la familia en los días de la revolución de Fidel Castro.

Aurelio Baldor era el educador más importante de la isla cubana durante los años cuarenta y cincuenta. Era fundador y director del Colegio Baldor, una institución que tenía 3.500 alumnos y 32 buses en la calle 23 y 4, en la exclusiva zona residencial del Vedado. Un hombre tranquilo y enorme, enamorado de la enseñanza y de mi madre, quien hoy lo sobrevive, y que pasaba el día
ideando acertijos matemáticos y juegos con “números”, recuerda Daniel, y evoca a su Padre caminando con sus 100 kilos de peso y su proverbial altura de un metro con noventa y cinco centímetros por los corredores del colegio, siempre con un cigarrillo en la boca, recitando frases de Martí y con su álgebra bajo el brazo, que para entonces, en lugar del retrato del sabio árabe intimidante, lucía una sobria carátula roja.

Los Baldor vivían en las playas de Tarará en una casa grande y lujosa donde las puestas de sol se despedían con un color distinto cada tarde y donde el profesor dedicaba sus tardes a leer, a crear nuevos ejercicios matemáticos y a fumar, la única pasión que lo distraía por instantes de los números y las ecuaciones. La casa aún existe y la administra el Estado cubano. Hoy hace parte de una villa turística para extranjeros que pagan cerca de dos mil dólares para pasar una semana de verano en las mismas calles en las que Baldor se cruzaba con el “Che” Guevara, quien vivía a pocas casas de la suya, en el mismo barrio.

“Mi padre era un hombre devoto de Dios, de la patria y de su familia”, afirma Daniel. “Cada día rezábamos el rosario y todos los domingos, sin falta, íbamos a misa de seis, una costumbre que no se perdió ni siquiera después del exilio”. Eran los días de riqueza y filantropía, días en que los Baldor ocupaban una posición privilegiada en la escalera social de la isla y que se esmeraban en distribuir justicia social por medio de becas en el colegio y ayuda económica para los enfermos de cáncer.

El 2 de enero de 1959 los hombres de barba que luchaban contra Fulgencio Batista se tomaron La Habana. No pasaron muchas semanas antes de que Fidel Castro fuera personalmente al Colegio Baldor y le ofreciera la revolución al director del colegio. “Fidel fue a decirle a mi padre que la revolución estaba con la educación y que le agradecía su valiosa labor de maestro…,
pero ya estaba planeando otra cosa”, recuerda Daniel. Los planes tendría que ejecutarlos Raúl Castro, hermano del líder del nuevo gobierno, y una calurosa tarde de septiembre envió a un piquete de revolucionarios hasta la casa del profesor con la orden de detenerlo. Sólo una contraorden de Camilo Cienfuegos, quien defendía con devoción de alumno el trabajo de Aurelio Baldor, lo salvó de ir a prisión. Pero apenas un mes después la familia Baldor se quedó sin protección, pues Cienfuegos, en un vuelo entre Camagüey y La Habana, desapareció en medio de un mar furioso que se lo tragó para siempre. “Nos vamos de vacaciones para México, nos dijo mi papá. Nos reunió a todos, y como si se tratara de una clase de geometría nos explicó con precisión milimétrica cómo teníamos que prepararnos. Era el 19 de julio de 1960 y él estaba más sombrío que de costumbre. Mi padre era un hombre que no dejaba traslucir sus emociones, muy analítico, de una fachada estricta, durísima, pero ese día algo misterioso en su mirada nos decía que las cosas no andaban bien y que el viaje no era de recreo”, dice el hijo de Baldor.

Un vuelo de Mexicana de Aviación los dejó en la capital azteca. La respiración de Aurelio Baldor estaba agitada, intranquila, como si el aire mexicano le advirtiera que jamás regresaría a su isla y que moriría lejos, en el exilio. El profesor, además del dolor del destierro, cargaba con otro temor. Era infalible en matemáticas y jamás se equivocaba en las cuentas, así que si calculaba bien, el dinero que llevaba le alcanzaría apenas para algunos meses. Partía acompañado de una pobreza monacal que ya sus libros no podrían resolver, pues doce años atrás había vendido los derechos de su álgebra y su aritmética a Publicaciones Culturales, una editorial mexicana, y había invertido el dinero en su escuela y su país.

La lucha empezaba. Los Baldor, incluida la nana, se estacionaron con paciencia durante 14 días en México y después se trasladaron hasta Nueva Orleáns, en Estados Unidos, donde se encontraron con el fantasma vivo de la segregación racial. Aurelio, su mujer y sus hijos eran de color blanco y no tenían problemas, pero Magdalena, la nana, una soberbia mulata cubana, tenía que separarse de ellos si subían a un bus o llegaban a un lugar público. Aurelio Baldor, heredero de los ideales libertarios de José Martí, no soportó el trato y decidió llevarse a la familia hasta Nueva York, donde consiguió alojamiento en el segundo piso de la propiedad de un italiano en Brooklyn, un vecindario formado por inmigrantes puertorriqueños, italianos, judíos y por toda la melancolía de la pobreza. El profesor, hombre friolento por naturaleza, sufrió aun más por la falta de agua caliente en su nueva vivienda, que por el desolador panorama que percibía desde la única ventana del segundo piso.

La aristocrática familia que invitaba a cenar a ministros y grandes intelectuales de toda América a su hermosa casa de las playas de Tarará, estaba condenada a vivir en el exilio, hacinada en medio del olvido y la sordidez de Brooklyn, mientras que la junta revolucionaria declaraba la nacionalización del Colegio Baldor y la expropiación de la casa del director, que sirvió durante años como escuela revolucionaria para formar a los célebres “pioneros”. La suerte del colegio fue distinta. Hoy se llama Colegio Español y en él estudian 500 estudiantes pertenecientes a la Unión Europea. Ningún niño nacido en Cuba puede pisar la escuela que Baldor había construido para sus compatriotas.

Lejos de la patria Aurelio Baldor trató en vano de recuperar su vida. Fue a clases de inglés junto a sus hijos a la Universidad de Nueva York y al poco tiempo ya dictaba una cátedra en Saint Peters College, en Nueva Jersey. Se esforzó para terminar la educación de sus hijos y cada uno encontró la profesión con que soñaba: un profesor de literatura, dos ingenieros, un inversionista, dos administradores y una secretaria. Ninguno siguió el camino de las matemáticas, aunque todos continuaron aceptando los desafíos mentales y los juegos con que los retaba su padre todos los días.

Con los años, Baldor se había forjado un importante prestigio intelectual en los Estados Unidos y había dejado atrás las dificultades de la pobreza. Sin embargo, el maestro no pudo ser feliz fuera de Cuba. No lo fue en Nueva York como profesor, ni en Miami donde vivió su retiro acompañado de Moraima, su mujer, quien hoy tiene 89 años y recuerda a su marido como el hombre más valiente de todos cuantos nacieron en el planeta. Baldor jamás recuperó sus fantásticos cien kilos de peso y se encorvó poco a poco como una palmera monumental que no puede soportar el peso del cielo sobre sí. “El exilio le supo a jugo de piña verde. Mi padre se murió con la esperanza de volver”,
asegura su hijo Daniel.

El autor del Algebra de Baldor se fumó su último cigarrillo el 2 de abril de 1978. A la mañana siguiente cerró los ojos, murmuró la palabra Cuba por última vez y se durmió para siempre. Pero sus siete hijos, quince nietos y diez biznietos, siempre supieron y sabrán que a Aurelio Baldor lo mataron la nostalgia y el destierro.

Para la información del “amigo” GERMAN POTTELLA, hay cubanos buenos… que son gente y los hay malos, que son monstruos.

Miami 27 de octubre de 2018
Robert Alonso

@RobAlonso EN MATERIA DE ATENTADOS

EN MATERIA DE ATENTADOS

Uno de estos días… por allá lejos, el grueso de los pobres, ingenuos, infelices y NOBLES venezolanos le agarrará las señas al régimen de los Castro en Venezuela. Es SENCILLAMENTE INCREÍBLE que casi después de 20 años de tiranía castro-estalinista en ese país, la inmensa mayoría de los venezolanos no haya comprendido cómo es que estos cubanos castristas baten el cobre. Millones y millones y millones de venezolanos (y también de venezolanas), siguen jurando que lo que carga el burro entre sus patas traseras: ¡es una trompeta de goma!

Miren. Si alguien sabe de hacer atentados: ¡son los cubanos castristas! El Comandante Manuel Piñeiro Losada, alias “Barbarroja”, fue un hombre poderosísimo dentro de la tiranía castrista en Cuba. Fundó y dirigió el eficiente “Departamento América”, que infiltró de comunistas a casi todos los países del continente americano, INCLUYENDO A ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA. Se dice que era el único ser humano a quien Fidel Castro temía. Al jubilarse del espionaje mundial, se le metió en la cabeza defenestrar a Fidel para montarse él en el coroto y fue denunciado por su mujer: Marta Harnecker, una chileno-austríaca comunista, quien luego fue sembrada en Venezuela y se convirtió en la “ideóloga” de la “revolución bolivariana” y terminó asesorando a Chávez y al propio presidente Barak Obama en EE.UU.

Piñeiro JAMÁS MANEJÓ EN SU VIDA. Siempre tuvo chofer… y vino a morir chocando, detrás del volante de un carro, con el único árbol que había en 100 kilómetros a la redonda. Algo similar le sucedió a Oswaldo Payá, un “disidente” cubano a quien Castro le anuló su “permiso de opositor” y chocó contra un árbol solitario.

Sin ir muy lejos. Cuando en el verano de 2006 la mente de Fidel Castro dejó de funcionar, Hugo Chávez pensó que se convertiría en el gran líder continental y mundial, ocupando el puesto vacante del Comandante en Jefe… que ya estaba turulato. Chávez no contó con la presencia de Raúl y a él no se subordinó. Ya todos Uds. saben cómo terminó: ¡en una gaveta de la morgue del CIMEX en La Habana, donde está debidamente “guardado”.

Cuando los Castro quieren desaparecer a alguien: ¡lo desaparecen! Hay mil maneras de hacerlo. A Camilo Cienfuegos le “modificaron la salud” y pusieron a Cuba entera a buscarlo en el aire y luego en el mar, alegando que su avión había caído al océano. Al Che Guevara lo sacaron del panorama para convertirlo en el máximo héroe de la “revolución cubana”, junto al pobre Camilo. En Miami, los Castro eliminaron – sutilmente – a dos grandes líderes de la contra-revolución: Manuel Artime y Jorge Mas Canosa, quienes murieron – ambos – de un cáncer tan misterioso como el que “sufrió” Chávez y cuando Agostino Neto, en Angola, se cuadró con los chinos… alejándose de los soviéticos: ¡también le dio un cáncer raro! Lo mismo sucedió con Michael Manley (de Jamaica) y Forbes Burnham, de Guyana.

Cuando los Castro quieren eliminar a alguien: ¡lo eliminan! Ahora bien… cuando quieren meter el cuento-chino de un “atentado”, también lo saben meter. Tenemos el ejemplo del “atentado fallido” que los Castro le hicieran a Arnoldo Alemán en Managua, donde murió uno de sus escoltas principales. Lo mismo sucedió con un “atentado” que le hicieran al “Comandante Cero” (Edén Pastora) en Nicaragua, donde murieron tres periodistas y resultaron gravemente heridas unas 20 personas, pra luego – años después – ser condecorado por el sandinismo: ¡por sus servicios prestados a la revolución! Sin embargo, se rasparon a los dos líderes de la VERDADERA OPOSICIÓN nica: Enrique Bermúdez Varela (Comandante 380) y al Dr. Ángel Sequera.

Hemos dicho muchas veces que el “artículo 1ro” del “Manual del Castro-Estalinismo Internacional”, ordena arrancarle la cabeza a aquel individuo que a 20 años vistas (o más) pudiera ser incómodo para “la revolución”. Los castristas NO PERDONAN y no asumen riesgos innecesarios. Saben cómo eliminar a sus opositores peligrosos sin levantar la más mínima sospecha. En tal sentido, los adoradores de la MariCori Machado pueden dormir tranquilos, que la hora de tan “valiente” mujer todavía no ha llegado.

Miami 25 de octubre de 2018
Robert Alonso

¡DESCANSE EN PAZ “LA MESA”!

¡DESCANSE EN PAZ “LA MESA”!

Final y OFICIALMENTE ha dejado de existir “esa cosa” que llevaba por remoquete “Mesa de la Unidad Democrática”. El régimen la utilizó hasta que ya no tenía sentido práctico: como todo y a todos los que utilizan los Castro.

Esa “mesa” comenzó llamándose “Coordinadora Democrática”, antes de ser re-bautizada como “La MUD”. Ya, al final de sus días, en un esfuerzo por exprimirle el último juguito, la llamaron “Frente Amplio”, que NO ERA tan-tan amplio, porque estaba saturado de SOCIALISTAS TRASNOCHADOS.

Como herramienta de engaño, la “Mesa Coordinadora Amplia” (así hubiera podido haberse llamado), dejó de tener sentido y es por tal razón, luego de la aclaratoria de Pompeo sobre el cuento-chino de la invasión gringa, que el régimen “cambió de palo pa’rumba”, “escapando” a Toñito Ledezma y dándole cordel a la MariCori (alias “Rodilla de Chivo”) – AMBOS SOCIALISTAS-PROGRESISTAS – para continuar “mamándoles gallo” (tomándoles el pelo) a los pobres (de mente), infelices, ingenuos y NOBLES venezolanos.

Los otros días me enviaron un “sonido” (un audio) de uno que hasta no hace mucho se cansó de “mear fuera del perol”: el abogado penalista Ricardo Koesling, quien en su momento se lanzó como candidato a gobernador de uno de esos territorios perdidos de Venezuela, por el “partido” del Conde del Guácharo. Ricardo, claro, le pega duro al loco, pero hasta los locos – a veces – decimos verdades.

Me pareció pertinente publicarlo en mi muro, ya que describe – palabras más, palabras menos – al Toñito Ledezma, quien Ricardo dice haber “asesorado”. No se lo pierdan.

Ricardo, por cierto, tuvo que salir huyendo de Venezuela porque me envió un email conminándome a “modificarle la salud” al Zocotroco Cucuteño (Nicolás Maduro). El email fue interceptado por los Castro, lo que le permitió al régimen la apertura de un nuevo caso por “intento de magnicidio”: ¡uno más para la colección!

Me dicen que hoy Ricardo se encuentra, “botando piedra”, en Costa Rica… donde – aparentemente – se compró una finca. Poco a poco los venezolanos – como en el caso de Koesling – van abriendo los ojos y se van quedando, a Dios gracia, sin líderes: ¡ni palos en los cuales ahorcarse!

Miami 24 de octubre de 2018
Robert Alonso

¡HIPER MAMADERAS DE GALLO!

¡HIPER MAMADERAS DE GALLO!

En el año 2003, Hugo Chávez anunció, en cadena nacional de radio y televisión, la entrega de gran parte de la Plataforma Deltana (los yacimientos de

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gas natural más grande del planeta Tierra) a la empresa bandera de los Bush, la Halliburton, convirtiéndose así en socio de los políticos más influyentes de EE.UU., especialmente, porque George W. Bush estaba ocupando la oficina oval de la Casa Blanca.

Tres años más tarde, cuando los Bush ya debieron haber estado cansados de sacarle gas natural a Venezuela… y para aplacar las protestas internas de chavistas más chavistas que el actual papa, Chávez acusó al ANORMALO de Bush (hijo) de ser “El Demonio”… y un año antes, en 2005, la MariCori – tan bella y tan valiente ella – fue recibida por “El Demonio” en la Casa Blanca, quien le aportó un financiamiento para la liberación de Venezuela de su socio Chávez. ¿Qué les pareceeeeeee? Por un lado los Bush explotan los yacimientos de la Plataforma Deltana y, por el otro, financian – PÚBLICA Y NOTORIAMENTE – a la MariCori para que libere a Venezuela de sus grandes socios, gracias a quienes están comiendo cochino “a due mani”.

http://comoseperdiointroduccion.blogspot.com/

Por supuesto, no sabemos qué hizo la MariCori con ese dinero que le entregó Bush entonces. Es evidente que con él “no se lograron los objetivos”. Cuatro años más tarde, la MariCori “llegó a la Asamblea”. Hay que estar más que claro que NADIE – ¡ABSOLUTAMENTEN NADIE! – llega a la fulana Asamblea Nacional Bolivariana (ya sea “oficialista” u “opositor”), sin el plácet del régimen de los Castro desde Guanabacoa. Es impensable, si es cierto que Venezuela ha estado ocupada por el castro-estalinismo internacional desde que Chávez llegó a Miraflores, que un dirigente “opositor”, financiado por “El Demonio”, pudiera caminar libremente por las calles de Venezuela… ¡y menos que fuese aceptado en la “asamblea”!. Por muchísimo menos que haber recibido un financiamiento del presidente norteamericano, suicidaron al pobre e infeliz del Fernando Albán… y nadie se pregunta cuál será el encanto de la MariCori, que no la tocan ni con el pétalo más sutil de una delicada rosa.

A los venezolanos les han “mamado gallo” (tomado el pelo) por delante, por detrás y por ambos lados… ¡y lo que falta! Como diría mi cuñá – Agatilla: “¡les han mamado gallo en cruz!”

Como ya Pompeo dejó clarito que de invasión a Venezuela se fuesen olvidando los pobres, infelices, ingenuos y NOBLES venezolanos; la MariCori… ni corta ni perezosa, agarró la bandera de la liberación y comenzó una nueva sesión de “mamadera de gallo”.

¡Mamadorcita de gallo la MariCori…!

Miami 23 de octubre de 2018
Robert Alonso